- Con una inversión de más de $13.000 millones entre el Ministerio de Educación y la Alcaldía de Soacha, se construirá un colegio que transformará la educación rural.
- La nueva sede de cuatro pisos contará con 13 aulas de clase, laboratorios y comedor escolar, y aumentará la capacidad a 580 estudiantes por jornada.
- Tras lograr la licencia de construcción y sanear los trámites prediales y ambientales, el proyecto inicia su fase de obra de 14 meses. El proceso está totalmente blindado en lo técnico e interventoría para garantizar su ejecución.
- “Esta obra es una deuda histórica que hoy comenzamos a saldar con hechos”, aseguró durante el acto protocolario el alcalde Víctor Julián Sánchez ‘Perico’.
La espera finalmente terminó para la comunidad del corregimiento de El Charquito. Después de más de una década de haberse demolido la vieja infraestructura y casi tres años de gestiones del actual Gobierno de la ciudad, autoridades del orden nacional y local, junto a estudiantes y padres de familia, colocaron la primera piedra de la nueva sede de la Institución Educativa Eugenio Díaz Castro.
Este trascendental logro es el resultado de un esfuerzo financiero conjunto que supera los 13.191 millones de pesos; 9.281 millones de pesos provienen del Ministerio de Educación Nacional a través de la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), mientras que la Alcaldía de Soacha destinó cerca de 3.910 millones de pesos adicionales.
Además de la cofinanciación, el gobierno municipal asumió compromisos clave como la gestión predial y ambiental, el saneamiento de restricciones urbanísticas y la dotación completa del mobiliario que vestirá las nuevas aulas de clase.
“Hoy estamos cumpliéndole a una comunidad. En El Charquito no estamos solo poniendo la primera piedra de un colegio; estamos sembrando oportunidades y construyendo futuro para cientos de niños, niñas y jóvenes de nuestra zona rural”, expresó el alcalde Víctor Julián Sánchez ‘Perico’, agregando que “fueron meses de trabajo, de superar trámites y resolver dificultades para que este proyecto finalmente fuera una realidad. Nuestro compromiso es claro: que la educación de calidad llegue a todos los rincones de Soacha y que nadie tenga que renunciar a sus sueños por falta de oportunidades”.
El nuevo plantel educativo no solo sustituirá la antigua estructura, sino que transformará radicalmente la oferta educativa rural del territorio. La infraestructura pasará de atender a los 324 alumnos matriculados en la actualidad a un total de 580 estudiantes por jornada. Esto representa la apertura de 256 nuevos cupos para niños, niñas y adolescentes desde preescolar hasta la educación media.
Para lograrlo, se levantará un edificio moderno de cuatro plantas totalmente accesible, equipado con ascensor, escaleras, baterías sanitarias en todos los niveles, baños para personas con movilidad reducida y cuartos técnicos.
En el primer piso, dispuesto sobre 710 metros cuadrados, se ubicarán tres aulas destinadas a 60 niños de preescolar. Esta planta albergará también un comedor escolar de 232 metros cuadrados, una cocina de 88 metros cuadrados y las áreas de recepción.
Las plantas superiores, con un área total de 1.672 metros cuadrados contarán con un taller integrado de tecnología, un laboratorio y diez aulas de clase, complementadas con sus respectivos servicios sanitarios.
“Esta iniciativa reconoce que la escuela es, ante todo, una comunidad de personas, en la que estudiantes, maestros, directivos y familias participan en un proceso compartido de formación humana; por eso, invertir en infraestructura educativa significa también contribuir a la dignificación de la labor de los maestros, al bienestar de los estudiantes y al fortalecimiento de los vínculos entre las familias y los colegios”, dijo el viceministro de Educación Preescolar, Básica y Media, Álvaro José Cifuentes Ramírez.
Un proyecto blindado en lo técnico y contractual
El camino para llegar a este punto comenzó en 2015 con los primeros convenios de viabilidad entre la Nación y la ciudad. Sin embargo, el deterioro del antiguo inmueble era tal que en agosto de 2016 se debió realizar su demolición preventiva para proteger la vida de los estudiantes.
Luego de superar diferentes trámites jurídicos y administrativos, la Curaduría Urbana 2 de Soacha expidió, el 14 de octubre pasado, la licencia de construcción que abrió el paso definitivo a la obra, que inicia una vez ha culminado la revisión, ajuste de estudios, diseños y licencias, y que proyecta una duración de 14 meses.
Para garantizar la transparencia y calidad del proyecto, la supervisión técnica, administrativa, ambiental y social está bajo la responsabilidad del Consorcio Charquito E.T., mediante un contrato de interventoría que supera los 1.429 millones de pesos.
“Esta obra es una deuda histórica que hoy comenzamos a saldar con hechos”, puntualizó el alcalde ‘Perico’.
El emotivo acto protocolario, que marca el inicio oficial de la construcción, contó con la presencia y participación de voceros del Ministerio de Educación, directivos de Findeter, la administración municipal, miembros de las Juntas de Acción Local (JAL) y Comunal (JAC), líderes accionantes y la comunidad educativa en pleno, quienes celebraron el fin de una larga espera y el inicio de un nuevo capítulo para la educación rural de Soacha.
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